Los test de 2y4t: Rodilleras PODMX K700

rodilleras-pod-008A la gente que hacemos 2y4t.com nos gusta ir lo más protegidos posible. Nos hemos dado golpes en todas las posturas conocidas por el ser humano, nuestros huesos han sido castigados de forma continua, y nuestras articulaciones y ligamentos han sufrido torsiones que deberían haber acabado hace mucho tiempo con nuestra ilusión por montar en moto.

Por tanto, y conociendo nuestras limitaciones técnicas, nuestro apego por el duro suelo, nuestra pasión por los apoyos brutales al fallar en una rodera, nuestra capacidad para aterrizar descolocados de los saltos dejando apoyar primero la pierna antes que la moto… por todo ello, todos nosotros usamos rodilleras de las que comúnmente conocemos en el mundo de la moto como ortopédicas, y que los americanos mas acertadamente denominan «knee braces», es decir, algo así como «soporte de rodilla».

Con todo esto, queremos deciros de que no vamos a entrar aquí en la discusión habitual sobre si es necesario o no llevar una rodillera ortopédica si todavía no has tenido una lesión, o sobre si es mejor llevar una simple rodillera de protección contra impactos, más ligera que una ortopédica. Nosotros usamos rodilleras ortopédicas. Estamos absolutamente convencidos de su necesidad a la hora de practicar nuestro deporte de forma más o menos intensa. En nuestros grupos de abueletes moteros, ya sea con los del motocross o los del enduro todos usan rodilleras ortopédicas, y a los que casualmente no las llevan… les vamos dando collejas hasta que se hacen con unas.

rodilleras-pod-005-2Las últimas rodilleras que hemos probado son las nuevas PodMX K700. Como sabéis, el mercado de este tipo de rodilleras está dominado por cuatro grandes marcas, completamente especializadas en este tipo de productos. PodMX es una empresa de origen australiano, cuyo nacimiento proviene del mundo de la ortopedia médica. Su entrada en el mercado fue rompedora hace apenas un par de temporadas, con las PodMX, y ahora, con las nuevas K700 buscan dar el salto definitivo que les coloque como la  mejor opcion del mercado.

Primera impresión.

En el momento en el que, después de abrir la caja, tenemos por primera vez las rodilleras en las manos, hay dos cosas que nos llaman la atención. La primera es la ligereza de las rodilleras. Son extremadamente ligeras para tratarse de unas rodilleras de protección de ligamentos. Lo segundo es el impecable acabado que tienen, con un aspecto impresionante del carbono por el que están compuesto su bastidor.

Uno de los elementos fundamentales cuando hablamos de este tipo de rodilleras es la elección de la talla. Es fundamental elegir la que se nos adapte de forma perfecta, ya que una rodillera demasiado grande no realizará de forma correcta su función, por mucho que queramos apretar los soportes de la misma, y una pequeñapod2 nos va a amargar la vida. Disponemos de 5 tallas, desde la S a la XXL, por lo que no debemos de tener ningún problema para encontrar la que se adapte de forma perfecta a nuestras necesidades. Para elegir la talla correcta disponemos de unas tablas y de unos sistemas de medida de los que disponen todos los distribuidores de las rodilleras. Una vez determinada la talla correcta, el ajuste final se realiza a través de los distintos juegos de almohadillados de distinto espesor que vienen con las rodilleras para ajustar sobre el punto central de giro, y con la tensión y ajuste de las 4 correas. En mi caso concreto, mis medidas están justo entre dos tallas, por lo que estuvimos probando con las dos hasta que encontramos el ajuste perfecto con una talla M y con los almohadillados más finos.

El elemento fundamental que define a las PodMX K700 son los dos tendones artificiales que tiene cada rodillera, y que imitan la función de los ligamentos de la rodilla. Estos tendones generan un movimiento de la rodillera muy natural, con una tensión constante en todo el arco de desplazamiento, y que se aprecia perfectamente a la hora de mover la rodillera con las manos, suavidad que también apreciaremos luego una vez con ellas puestas.

Una vez elegida la talla, montamos los protectores de la rotula, que llevan un ingenioso sistema que hace que el protector siempre se mantenga en la misma posición, algo alejado y siempre enfrente de la rotula. A continuación, lo que debemos hacer es dedicar algo de tiempo a buscar el ajuste perfecto de las cuatro correas. Cada correa dispone de velcro en ambos extremos, por lo que vale la pena que busquemos la posición exacta que mejor nos va en cada una de las correas, para que los protectores de estas queden en el sitio que más nos guste sobre la pierna, y el ajuste final sea el adecuado, es decir, ni demasiado suelto ni demasiado apretado. En principio, todos tenemos tendencia a apretar demasiado las correas, y luego nos damos cuenta de que no es necesario una presión excesiva, sino la justa para que la rodillera no se mueva y al mismo tiempo no nos moleste.

A montar en moto.

Así que vamos a estrenarlas. Como os he comentado, lo primero que notas es la extrema ligereza de la rodillera. Es lo más ligero que hemos probado en rodilleras ortopédicas estándar. Además, y eso es importante según qué tipo de pantalones nos guste usar, las rodilleras son muy poco masivas. Quedan muy ajustadas a la pierna, y no interfieren prácticamente con el pantalón.

Como es normal,  me hubiese gustado estrenarlas tranquilamente, haciendo algunas pruebas de unos pocos minutos y pararme a ajustarlas etc…   Y como siempre, me toca estrenar las cosas a lo bruto. En este caso concretamente el el Raid de Cernegula de rodilleras-pod-011la Copa TT 4 estaciones. Así que apenas 10 minutos después de haberme puesto por primera vez las rodilleras (aparte de los ajustes del dia de antes en casa), me encuentro en la salida del tramo cronometrado que determinará la posición en parrilla de la carrera del día siguiente. Todo mi objetivo de ir poco a poco analizando sensaciones de las nuevas rodilleras se va al carajo. Tengo un tío que me está cantando eso de 5,4,3,… delante de la célula fotoeléctrica, así que salgo a muerte intentando ir todo lo rápido que mi limitada técnica de conducción y escasa capacidad física me permiten. Unos 6 minutos de tramo, con zonas de mucha piedra y zonas muy deslizantes por que todavía está el suelo un poco helado en las que hago un montón de apoyos bestias con la pierna al perder la rueda delantera. Llego al final del tramo donde me está esperando el resto del grupo. Comentamos un poco el tramo, y mientras vamos comenzando a arrancar para hacer todo el resto del recorrido, Nacho me pregunta que que tal con las rodilleras. Y en ese momento la verdad es que no se qué decirle, porque en ningún momento me he acordado de que llevaba algo nuevo puesto. La verdad es que ni me he enterado, y ha sido como si llevase mis rodilleras de toda la vida. Es sorprendente que la comodidad se base precisamente en esto, en no acordarte de que llevas algo puesto. Le contesto que OK, y que sigamos ruta.

Voy el último del grupo porque soy el más malo y el mas flojucho, así que tranquilamente voy analizando las sensaciones. La rodillera es muy ligera, mucho más incluso una vez puestas. El movimiento es muy suave y agradable, gracias a los tendones artificiales, y al ser más bien pequeñas no noto esa habitual sensación de tirón de los pantalones al estar aprisionados por la rodillera. Me doy cuenta de que me he pasado un poco apretando el cierre superior de la bota, y me molesta un poco al apretar tan fuerte sobre la parte baja de la rodillera, así que paro para soltar un poco y todo continua OK. Al final el primer contacto con las rodilleras ha durado casi cuatro horas, entre lo lento que voy, las caídas del resto del grupo y la mania de Nacho de hundir la moto en toda aquella poza de barro que encuentra.   Al caminar con las rodilleras si que he notado algo de presión en los soportes centrales de las rodilleras… y es que hemos tenido que andar mucho para ir sacando la CRF de Nacho de todos los líos en los que ha ido decidiendo meterse, incluido algún despeñamiento por barranco que él ha denominado «caidita de espaldas». En cambio, encima de la moto, ni noto que las llevo.

Llegamos al paddock y nos encontramos a otro par de amiguetes que acaban de llegar, así que nos volvemos a liar y nos damos una segunda vuelta al recorrido, con lo que al final, me he pegado casi todo el día con las rodilleras puestas, y sin problemas de ningún tipo. Buen estreno.

rodilleras-pod-015Conclusión.

En definitiva, creemos que con esta rodillera PodMX tiene un gran producto para todos aquellos que sabemos, por que nos lo han contado, lo largos que se hacen 6 meses de rehabilitación, y que no queremos conocer en primera persona la experiencia. Si has tenido una lesión, ya sabes la importancia de una buena rodillera. Si no, es un buen momento para poner los medios adecuados para evitar en lo posible una lesión de ligamentos. Una buena rodillera ortopédica no te va a garantizar que nunca te vas a lesionar. Pero si te van a dar una mejor oportunidad de salir bien librado en caso de torsión de tu rodilla. La PodMX es la rodillera ortopédica más ligera y menos intrusiva que hemos probado hasta el momento. Se adaptan como un guante, y el acabado del chasis de carbono es simplemente espectacular. Una gran opción para todos los usuarios.

Para más información sobre las rodilleras, visitad www.podmx.com

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